Ruidos desmesurados y otras afecciones urbanas – Cathedra Juridica

Prólogo del creador:

El propósito de este libro es sugerir un panorama detallado de las limitaciones y límites del dominio, reguladas por el Título VI, Libro III, del Código Civil, con las que, ahora en los tiempos de la sanción de ese cuerpo normativo, se pretendía ofrecer un espacio de reglamentación del empleo de la propiedad, a los objetivos de atenuar las afecciones que causa la angosta vecindad que se genera en los centros enormemente pueblos.

Jamás fue mucho más acuciante que hoy en día el inconveniente de las afecciones incontables y crecientes que padece el habitante de las ciudades, dada la concentración poblacional que se genera y que obedece a múltiples causas.

El desarrollo demográfico, unido a la inclinación a reunirse en los centros que dan la oportunidad de entrar a empleos diversos, a eso que se añade el desarrollo de los servicios y ocupaciones de todo género, ha producido una concentración habitacional que, por la enorme cercanía entre los vecinos, crea inmisiones y afecciones de todo género en los espacios particulares y familiares, que pierden, día a día, sus campos de intimidad y calma, indispensables para proteger la calidad de vida de los pobladores de los centros densamente pueblos.

Ruidos inaguantables, gases tóxicos, fragancias, vibraciones, iluminaciones, vistas indiscretas, humo, vapores, y hasta des moronamientos y ruinas de inmuebles por el progreso desmedido y anárquico de novedosas creaciones, avanzan sobre el sufrido habitante urbano.

Resulta lógico y natural que quienes han escogido vivir al calor de una esencial concentración humana, admitan sus luces y sus sombras, esto es, se hallen prestos a aguantar las afecciones de la convivencia que cada día se acompleja, debido al desarrollo desmesurado de aparatos de todo género, así sean televisores, transmisores de radio y musicales, acondicionadores de aire y electrodomésticos diversos.

Por otro lado, la proliferación de locales bailables, sitios de comidas, shoppings, centros de compras, súper y también hipermercados, centros de deportes, clubes, canchas y muchas otras ocupaciones, aportan lo propio a las afecciones urbanas.

No obstante, esas inmurables afecciones de la vida en las ciudades, que, de entrada, hay que estar prestos a tolerar, tienen que tener un límite para que la vida logre ser soportable para el hombre. Estas afecciones tienen el límite de su normalidad, esto es, que no tienen la posibilidad de sobrepasar de una habitual tolerancia.

No obstante, como vivimos hoy en día, resulta bien difícil, entablar exactamente en qué instante la normalidad se transforma en exceso y el exceso en amenaza de vida y en tal caso, de qué forma se puede procurar solucionar estos serios problemas de cercanía y convivencia.

Por otro lado, actualmente la preservación del medioambiente hace aparición como un deber acuciante y planetario, que ha conseguido dimensión global, y que en este país ha justo, al fin protección constitucional.

Por lo que se dijo, hemos incluido en esta obra una sección que contempla la legislación sobre el medioambiente y la jurisprudencia sobre esto, que trasciende, por supuesto, a las afecciones familiares y continuas del sufrido habitante urbano, que clama por vivir humanamente, así sea desde el criterio ambiental como del períodico y familiar transcurrir de su historia, de su reposo, de su intimidad.

Hemos diagramado esta obra en 2 partes una encargada de las limitaciones y límites del dominio en el Código Civil, y otra que contempla la preservación del medioambiente.

La Primera Parte se compone de cinco episodios: el Capítulo I tiene relación a las afecciones o inmisiones urbanas. Allí se traza un cuadro general del Título VI, Libro III, del Código Civil. Se tiene dentro asimismo una investigación sobre los arts. 2612 y 2613 que tratan, no de límites y limitaciones materiales, sino más bien de limitaciones a la predisposición jurídica del dominio, con lo que tenemos en cuenta la conveniencia de reubicarlas apropiadamente.

En el Capítulo II se abordan los trabajos, instalaciones y ruidos dañinos para los vecinos, de hecho en la Propiedad Horizontal.

En el Capítulo III se sugieren las limitaciones sobre árboles y arbustos.

Los Episodios IV y V tratan asimismo las limitaciones, el primero sobre aguas y el segundo en lo referido a luces y vistas y su conexión con la medianería.

La Dra. Marta D. Pérez, enseñante señalada y maestra anexa en la Cátedra de Derechos Reales de la Facultad Atlántida Argentina, que pertenece a las cátedras de las que hace unos años soy titular, plasma en la Segunda Parte sus entendimientos sobre la preservación del medioambiente por medio de estudios particulares sobre esto. Esta compañero inició su trayectoria enseñante en la Facultad de Buenos Aires, donde integró, hace unos años, la Cátedra de Derechos Reales que en aquel instante se encontraba al cargo del inolvidable instructor y experto en la materia, Dr. Guillermo Allende. Allí nos conocimos y proseguimos nuestra amistad, personal y enseñante.

A la Dra. Esther Acevedo le tocó la bien difícil misión de reforzar sobre el tema de las limitaciones sobre árboles y arbustos, aguas y luces y vistas, resaltando en este último caso su relación con la medianería. La Dra. Acevedo se inició como enseñante en la Cátedra de Derechos Reales, al cargo de la Dra. Marina Mariani de Vidal, en la Facultad de Buenos Aires, Capacitad de Derecho, donde hace su trayectoria enseñante; asimismo pertenece a la Cátedra de Derechos Reales en la Facultad Atlántida Argentina, en carácter de maestra anexa. Fue una de mis mejores pupilas, y es en este momento cooperadora y amiga imperceptible. Amas profesoras mezclan una enorme vocación enseñante con una continua tarea de actualización y también investigación y, lo que es más esencial, las caracteriza una alta calidad humana.

Nuestra obra, quiere dejar en claro el contenido de un instrumento tan útil y, raramente, poco aplicado o, quizás, deficientemente ponderado como este reglamento del empleo del dominio, que hace aparición en el Título VI, Libro III, del Código Civil, el día de hoy distanciado del abuso del derecho y de cualquier exceso ya que, desde la reforma del Código Civil de 1968, el art. 1071 estableció que el ejericio de los derechos ha de ser regular, no abusivo, regla que recae en especial sobre el dominio, en la reforma de los arts. 2513, 2514 y 2618, sobre ruidos y otras afecciones.

Resaltamos que dimos un régimen práctico a los distintos temas, introduciendo temas procesales, como la legitimación activa y pasiva y la naturaleza de las acciones en estas situaciones, y varios antecedentes jurisprudenciales. De la misma forma, la parte sobre preservación del medioambiente se elabora con exactamente el mismo procedimiento de información, teorética y práctica, introduciendo atrayente jurisprudencia.

Descripción:

Sección primera: Las limitaciones y límites del dominio en el código civil: Las afecciones o inmisiones urbanas. Proyectos; trabajos y también instalaciones. Ruidos dañinos para los vecinos. Las limitaciones sobre árboles y arbustos. Arts. 2628 y 2629 del Código civil. Limitaciones sobre aguas. Las limitaciones sobre luces y vistas. Segunda parte: La preservación del medioambiente y las afecciones urbanas

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