Principios constitucionales en materia tributaria – Cathedra Juridica

Prólogo

Prologar un libro es una labor que, frente todo, pide compromiso con el creador, quien tiene la gentileza de encomendarlo, pero asimismo con quien va a tener en sus manos el libro y decida empezar leyendo el prólogo, lo que no varios hacen, y en un caso así llevan razón en omitirlo, ya que lo que prosigue, esto es, lo que Pablo Corbalán redacta es lo importante, es lo que verdaderamente atrae.

Alén de lo soslayable de este prólogo, debo ser sincero: recibí con bastante gusto la convidación de Pablo, no solo para prologar la obra, sino más bien para leerla en estado larvario, revisarla y sugerirle aportes, lo que pude ir realizando de a poco, indudablemente no en los tiempos que el creador hubiese amado, con lo que le ofrezco mis mucho más honestas excusas por la tardanza en llenar la labor.

Me une con el creador una relación de varios años, la que viene antecedida de una extendida y entrañable amistad entre su madre, Graciela, y mi padre, Oscarcito para ella, o Ñato, quienes se conocían desde el instante en que él era joven y ella prácticamente una pequeña, con las anécdotas de Club de Caza y Pesca Banfield, del que el padre de Graciela y abuelo de Pablo, y papá fueron presidentes, sin poder descuidarse jamás de lo bromista y buenazo que era Ñato, como ella lo detalla.

Por lo que, como se imaginarán, es un exitación colosal, de esos que se dan rara vez en la vida, poder acompañar a Pablo en el desarrollo de elaboración de este libro, y que me confiriera el honor de redactar estas líneas.

Pablo es, frente todo, Instructor, con todas y cada una de las letras. Su pasión por la docencia me consta desde hace tiempo. Su trayectoria enseñante la lleva a cabo en la Capacitad de Derecho y Ciencias Políticas de la Facultad Abierta Interamericana y en la Capacitad de Ciencias Económicas de la Facultad Nacional de Lomas de Zamora, con mucha utilidad, ya que ha incursionado en el Derecho Administrativo, en el Derecho Político y en la Sociología, si bien me dejo mantener que su capacitación fundamental es en Derecho Constitucional, materia que asimismo ha dictado, pero que precisamente es que la hace aparición en toda charla que uno sostiene con Pablo, y que se ve reflejado en sus varias publicaciones, sea como creador o coautor.

Y este trabajo es fruto de esto, o sea, es consecuencia de su intensa y prolífera actividad enseñante y publicista, ya que es un libro planeado y escrito para los estudiantes de las materias que dicta. Más allá de su juventud, 39 años en el momento en que escribo estas líneas, si bien va a haber cambiado de década en el momento en que este libro sea anunciado, Pablo Corbalán tiene una vastísima experiencia profesional y académica que se ve reflejada en esta obra.

Bastante se escribió y dicho sobre los principios constitucionales en materia tributaria en este país y en el exterior; existe abundante jurisprudencia de nuestros tribunales, muy afianzada en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Cada principio podría demandar un libro, como enseñara mi amado profesor, fallecido recientemente mucho más de un año, José Osvaldo Casás, en su fantástica obra Derechos y garantías constitucionales del contribuyente. Desde el principio de reserva de ley tributaria (Ad-Hoc, 2005), donde aborda en aspecto el principio de legalidad. O como pasa con el trabajo del distinguido Instructor Gustavo Naveira de Casanova, El principio constitucional de no confiscatoriedad tributaria (AbeledoPerrot, 2012).

Este catálogo de principios ha de ser comprendido como un límite al ejercicio estatal del poder tributario, esto es, las guías que debe proseguir el legislador al sancionar reglas en materia fiscal, los que, en el caso de no ser respetados, vienen a formarse en derechos y garantías de los impositores, quienes tienen la posibilidad de invocarlos para ejercer su defensa frente al desborde estatal.

El enorme valor del presente trabajo es haber podido compendiar todos y cada uno de los principios en solo una obra apuntada a los estudiantes de nivel, sin perder rigor científico ni escatimar contenido, desarrollándolos de una manera tal que quien lo lea va a tener un panorama extenso y esclarecedor de cada principio. Me animo a decir que de todos modos, más allá de que la apuesta de Pablo Corbalán es que sea un libro para los alumnos universitarios, la labor efectuada sobrepasa en bastante ese propósito, pasando a revestir el carácter de un instrumento demasiado útil para los expertos (contadores o abogados) que se ocupan de los temas fiscales.

El libro está estructurado de una forma demasiado didáctica: después de efectuar unas consideraciones en general a modo propedéutico, se zambulle de manera directa en todos los principios, en un orden que manifiesta la especial visión del creador sobre la temática: legalidad 1 , igualdad, no confiscatoriedad, generalidad, proporcionalidad y aptitud contributiva, finalizando con los de igualdad y razonabilidad.

Cada capítulo lleva a cabo en aspecto, con sus antecedentes históricos, los pormenores de cada principio, la manera en que se forman, al fin y al cabo, en un límite al poder estatal, siendo fundamental la cita de la jurisprudencia que se hizo eco del mismo y la manera en que lo ha interpretado.

En el momento en que recibí el boceto para su primera revisión, amén de ser sincero, no tuve bastante para añadir, pero las escasas cuestiones que debatimos con Pablo, enlazadas a puntos metodológicos, o a la sugerencia que le hice de revisar y refererir alguna bibliografía, fueron realmente bien recibidas por el creador, probando su intención de enriquecer el artículo, lo que charla realmente bien de él.

Finalmente, no cabe mucho más que mencionarle a Pablo que lo felicito por haber escrito esta obra y también instarlo a que prosiga pensando y escribiendo, en tanto que aportes de este género son los que contribuyen al fortalecimiento del sistema fiscal argentino desde el respeto irrestricto de los principios y garantías constitucionales que lo rigen.

A quienes lean esta obra, les aseguro que no se arrepentirán.

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