La omisión en el sistema penal

Relación entre las figuras de homicidio y abandono de personas

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Acción y omisión: diferenciación conceptual. La omisión típica. Problemática de la imputación comisiva u omisiva. Síntesis de los resultados obtenidos. Los delitos contra la vida según nuestra construcción de la omisión penal

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Detalles del libro

Edición

1

Fecha

ISBN

978-987-1419-24-1

Páginas

168

Tapa

Rústica

Autor

Soria, Juan M.

Description

Prólogo del Dr. Marcelo Solimine:
Con enorme placer he asumido la tarea de presentar la opera prima de Juan Manuel Soria, La omisión en el sistema penal argentino, una pequeña pero sólida obra que destellará en el universo de publicaciones doctrinarias, en prolífica expansión, pero en donde no todas brillan.
Dicha responsabilidad, que paradójicamente es muy grata y me honra, la he tomado no sin ciertos reparos que opuse al autor, quien ha insistido vehementemente para que escribiera estas líneas.
Obviamente, mis objeciones nada tenían que ver con el contenido de la investigación -que luce impecable y profunda-, sino con el desacierto que para ella implica mi elección como prologuista.
Es que participo de la idea de la conveniencia de que el elegido sea un profesional versado en la materia abordada en el libro, y con preferencia, que resulte reconocido por ello. Y claramente, éste no es mi caso, pues la Teoría del Delito y sus vericuetos -que antaño me sedujo-, no resulta materia que conozca sesudamente y desde la cual pueda hacer algún aporte.
Así, mi convite para este rol se ancla exclusivamente -con costas para el autor- en la relación personal que nos une, y tributa en un verdadero homenaje para mí, que mucho le agradezco; al cual se suma aquel otro invalorable gesto que tuvo, al pedirme que le entregara su Diploma de Abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, que acepté con orgullo.
Juan me ha acompañado por casi una década en mi labor como fiscal, enriqueciendo la gestión de la Fiscalía de Instrucción N° 47 de Capital Federal, a la cual ingresó como “meritorio” y en donde ocupó todos los cargos del escalafón de empleado, migrando ya con rango de funcionario. Ha ido en busca de otros horizontes, que auguro como merecidamente prósperos y que ansío se den en el ámbito de la Función Pública, pues es necesario que la Administración de Justicia conserve en sus filas profesionales capaces, honestos, comprometidos y apasionados; condiciones todas ellas que he comprobado personalmente en Juan Manuel Soria y de las que he sido beneficiario.
Aclarado ello y abocado a la función asignada, no he encontrado otra forma de cumplir este rol que no fuera hacer una reseña objetiva del contenido de este libro, que inicia poniendo de manifiesto la relevancia de la dogmática penal como sistema apto y necesario para arribar a soluciones racionales y previsibles en los casos bajo juzgamiento; así como la importancia de interpretar la ley penal bajo la óptica del derecho constitucional.

Ingresando al nudo de la obra, en el Primer Capítulo Soria realiza una pulcra evolución histórico-dogmática de la distinción entre acción y omisión, desde el causalismo hasta el más reciente funcionalismo.
Luego recalca la esencia normativa de la omisión penal y su fundamento constitucional, mostrando que ése tiene que ser el anclaje que debe impregnar nuestra realidad legislativa y jurisprudencial.
Así, pone de resalto los conflictos que normalmente aparecen en materia de sanciones penales de conductas esencialmente omisivas, por intermedio de tipos penales activos, y brinda un vasto análisis de derecho comparado, con escrupuloso relevamiento doctrinario. En este plano, se ubica en una posición tajante de respeto al principio de legalidad penal en materia de castigo de la conducta omisiva, de acuerdo al Código Penal Argentino vigente, garantizando así mayor seguridad jurídica.

En el Capítulo II, el autor organiza el tipo objetivo de la omisión, suscribe la clasificación bipartita entre omisión propia e impropia, y aborda la estructura de ambas.
Con enfoque en la omisión impropia, resalta y analiza en profundidad dos cuestiones medulares, como lo son la posición de garante y la causalidad hipotética.
Ciertamente, también considera el tipo subjetivo de la omisión; la problemática situación sobre autoría y participación (incluyendo importantes ponderaciones sobre la participación omisiva en un delito de comisión y viceversa); la posibilidad de tentativa; las cuestiones relativas al error de tipo y de prohibición, así como a la antijuridicidad, abordando estos temas con sencillez y llanura.

Ya con la ingeniería típica construida, en el Capítulo III aborda una de las cuestiones más problemáticas de la omisión penal, referida a los casos en los que resulta difícil establecer si nos encontramos ante un caso de imputación activa o bien omisiva. En este terreno, tras un repaso de la evolución dogmática que se ha dado a esta cuestión a lo largo de la historia, se inclina, en lo sustancial, por la teoría de la causalidad; siempre en fiel respeto al justo propósito de elaborar un sistema penal omisivo ajustado a las mandas de la Constitución Nacional.
Bajo esa perspectiva, profundiza el tema -con cita de relevante jurisprudencia- alrededor de supuestos clave, como lo son los casos de imprudencia, de cursos salvadores, la omissio libera in causa y actio libera in omittendo, etc.
El Capítulo IV Soria lo destina a presentar una ordenada síntesis de la construcción de la omisión realizada, y si bien bastaba, hasta allí, para dar un cierre suficiente a su obra, no conforme con ello, pone en práctica su tesis.
Así lo hace en el Capítulo VI, donde confronta su esquema frente al delito de homicidio, el más emblemático del Derecho Penal. En este terreno, eminentemente práctico, pero en donde no prescinde de abundante doctrina, fija posición y considera que en nuestro país no se encuentra previsto el homicidio doloso por omisión (reconociendo, con honestidad, que su postura no es mayoritaria), señalando que por dicha vía legal no puede castigarse una conducta tal, sino que se debe acudir a la figura del abandono de persona -a la cual le brinda amplitud interpretativa en su faz teleológica-. Con tal propósito, nos ilustra acabadamente sobre el punto con casos paradigmáticos; dando su opinión sobre ellos, tanto con solvencia como con respeto por autorizada doctrina y decisiones jurisprudenciales que suscriben una tesis diferente a la que propone el autor.

En definitiva, como queda evidenciado en esta breve reseña, la obra aborda con exhaustividad la cuestión de los delitos de omisión, tipos penales que en la visión general de la dogmática penal aparecen eclipsados por los delitos de comisión, a los que siempre se les ha dedicado mayor espacio.
Así, elegir los delitos de omisión como tema de estudio ha sido el primer acierto de Soria. Pero, sin dudas, el más importante de sus logros no fue sólo enfocar en ellos, sino el haber reivindicado la función de garantía que en sus orígenes hubo de tener la Teoría del Delito -que es la que da verdadero sentido y razón a su existencia- y que, muchas veces, es un eje que se pierde.
Con estas palabras, dejo así presentada a la comunidad jurídica esta sólida obra, que trasunta seriedad y compromiso en las consideraciones que nos ofrece su joven autor; en quien confluyen preparación académica y experiencia judicial como síntesis que promete y torna deseable nuevos aportes doctrinarios, a cuya producción, desde aquí, lo estimulo.