Ley de ocupaciones portuarias – Cathedra Juridica

Prólogo de Enrique C. Barreira:

El libro que poseemos en nuestras manos lleva a cabo, en forma de glosa, una investigación técnico y práctico sobre la legislación relativa a la actividad portuaria argentina mediante las medites que da su articulado.

En sus páginas, aparte de la interpretación jurídica de la ley, podemos encontrar alusiones a debates de orden constitucional que ofrecen criterios y hasta ideologías distintas para emprender el fenómeno portuario. No se pue- de desconocer la relevancia de la actividad del Puerto de Buenos Aires en nuestra historia. El “enorme puerto”, como se lo llamaba en el interior, no solo marcó el avance de una localidad a la que no le pareció extraño ser desig- nada taburete de un Virreinato, sino dio carta de identidad al “porteño”, como se empezó a designar al natural del sitio. La evolución cultural, la llegada de la ilustración, el aumento del comercio y la consiguiente renta aduanera fueron secuelas de la actividad del puerto y germen de nuestra independencia. Asimismo produjo guerras de aranceles con otros puertos interiores, la secesión de Buenos Aires de la Confederación Argen- tina y la feliz consolidación del país después de la revisión de las cláusulas rentísticas de nuestra Constitución Nacional. Baste lo que se dijo para avisar la relevancia política y popular que la actividad de los puertos crea.

En sus análisis, la obra no elude los problemas que se debieron sobrepasar para llegar a criterios que no en todos los casos fueron pacíficos, sea por la polarización de las convicciones o por las pasiones políticas en juego.

El creador conoce el tema no solo gracias a sus estudios de Derecho: la teoría y la práctica tienen que alimentarse recíprocamente a fin de que logre ha- ber desarrollo. Goethe, en su Fausto, le hace decir a Mefistófeles: “toda teoría, mi amigo, es gris, y solo es verde el árbol de las doradas frutas que es la vida”. El diabólico personaje charla con ánimo instigador, y con ese propósito no deja de predicar, por medio de una teorización que quiere menospreciar, su finalidad de llevar a su interlocutor a que opte por entre los caminos que exhibe. Pero, como establecía la regla áurea de los profesores helenos, la realidad jamás está en los extremos. Más allá de que el radical de la teoría lleva a anular lo precioso de la vida, el radical de la práctica puede malograr la plenitud de nuestra madurez.

El creador unió a la teoría de sus estudios de abogacía, abonados por sendos posgrados en Derecho en todo el mundo, empresarial y aduanero en las Universidades de Bologna, Austral y Torcuato Di Tella respectivamente, la experiencia del ejercicio profesional, litigando y aconsejando en el in- terdisciplinario fantasma jurídico que se vive en la actividad portuaria, lo que en este momento le deja que sus argumentos estén condimentados por una escencial experiencia.

La obra aborda múltiples problemas que da la ley y su regla- mentación: desde la definición de puerto, su provincialización y privatiza- ción, sistemas de concesión, habilitación y administración, la injerencia de convenios supuestamente extraños al fenómeno portuario pero que tienen esencial incidencia en él, como el Convenio SOLAS (Safety of Life at Sea), la operatoria de puertos, la jurisdicción, el control y el régimen de sanciones.

La obra tiene esencial bibliografía citada en notas al pie del artículo que deja al estudioso una mayor profundización del tema en trato, lo que revela la responsabilidad de una obra que se hace de solicitud que se requiere para quien aborda la logística portuaria como parte esencial del comercio exterior argentino.

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