Historia de la capacitación constitucional del Reino Unido – Cathedra Juridica

Introducción del creador:

Precisamente, el Derecho Constitucional es una creación de origen inglés. Tal como el Derecho Administrativo tiene tipo francés y fue entonces incorporado por los anglosajones, el Derecho Constitucional, como lo conocemos y practicamos hoy en día, tiene raíces inglesas. Es mucho más, hasta la creación de la Corte Suprema a través de la Constitucional Reform Act de 2005, el Reino Unido era el único país de todo el mundo en el que las instituciones constitucionales que ya están, habían sido íntegramente gestadas en él. No pertenecían a ningún otro sistema.

Pensemos que si el constitucionalismo tiende, como primordial propósito, a poner el gobierno bajo la ley, único medio capaz para respetar los derechos particulares, no caben inquietudes de que los ingleses, aparte de ser triunfantes en esta labor, fueron los primeros en conseguirlo de forma durable, sintetizándolo conceptualmente en el rule of law.

De esta manera, el constitucionalismo fecundó en un inicio en lo que es hoy en día el Reino Unido, con mayores bríos que en otra nación y fue entonces continuado, con singular beneficio, por sus herederos naturales, los USA. Los sobrantes países de todo el mundo, cada uno de ellos a su turno, han intentado, con mayor o menor suerte, sumarse a esta corriente.

No pretendo desconocer, a propósito, que antes del medievo inglés, ahora existía una noción clara de lo que es la Constitución. Aristóteles había dicho que «la constitución política es un ordenamiento de los pobladores de la región». Los romanos tenían desarrolladas esenciales instituciones de derecho público; y concomitantemente con los primeros sacrificios de los ingleses, se desarrolló la república veneciana, pero ninguna de esas vivencias tuvo continuidad hasta el presente. También, sin embargo su popularidad universal, los revolucionarios franceses de 1789 fracasaron en su intento por imponerlo.

Los ingleses, por contra, generaron el mucho más viejo de los documentos constitucionales que todavía se considera vigente, y brindaron nacimiento asimismo al Parlamento, una reunión legislativa que, aparte de ser modelo universal de todas y cada una de las de su tipo, fue la cuna de las libertades y derechos que dan sentido al Derecho Constitucional.

Estas medites me animaron a redactar esta corto historia del desarrollo histórico del constitucionalismo del Reino Unido, que he dividido en cinco episodios.

El primero se encarga de lo que podríamos llamar la prehistoria del Derecho Constitucional, ya que comienza en 1215 con la Carta Magna y el nacimiento del Parlamento y llega hasta objetivos del siglo XVI con la extinción de la dinastía de los Tudor y su gobierno conciliar.

El segundo empieza en el siglo XVII, donde la pelea entre el gobierno autoritario de los Stuart (Estuardo) y la oposición protestante dirigida por Cromwell, marca el comienzo de una exclusiva era. En este segundo capítulo se generan hechos trascendentes para la historia inglesa, de los que, el mucho más destacable y perdurable para el Derecho Constitucional, es la llamada Gloriosa Revolución de 1689, que acaba con el poder divino de los reyes y distribución ese poder al Parlamento.

El tercer capítulo, que he llamado de la Monarquía Constitucional, comprende el siglo XVIII en el que se afianzan todas y cada una de las instituciones precedentes y se muestran novedosas figuras que formarán el centro de atención de los 2 siglos siguientes. Quiero decir que los partidos, encarnados inicialmente en los tories (conservadores) y whig (liberales) y al Primer Ministro.

El cuarto capítulo se ocupa fundamentalmente de los importantes cambios sucedidos en el siglo XIX, donde el Reino Unido se convierte poco a poco en una democracia a impulsos de las reformas electorales que extendieron el derecho al voto a una extensa porción del electorado hasta transformarlo en un derecho prácticamente universal.

Para finalizar, el quinto capítulo, está que se dedica al avance constitucional de los tres primordiales dominios ingleses, esto es, Canadá, Australia y la India. En ellos, salvo en este último que por último se declaró sin dependencia en 1949, han continuado las bases de las instituciones forjadas desde la metrópoli londinense

Descripción:

De la Carta Magna al gobierno conciliador de los Tudor. La crisis del siglo XVII bajo los Estuardo. La monarquia constitucional. De la aristocracia a la democracia. La capacitación constitucional de los dominios ingleses.

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