Delitos contra la gente – Cathedra Juridica

Delitos contra la gente. Particularidades del bien jurídico protegido en todas y cada una de las figuras. El delito de abandono de personas. Abandono de inferiores y también inútiles en el derecho español. El delito de omisión de auxilio. La omisión de socorro en el derecho español. El delito de abandono de personas: su relación con las figuras de homicidio y lesiones por omisión. Abandono de personas. Jurisprudencia señalada.»Prólogo:

I. En el momento en que se me ha propuesto prologar esta obra sentí, por una parte, una gran gratitud por el respeto académico que siento por los autores. Por otro, la iniciativa supone una enorme compromiso, ya que se me confió la labor de presentarle a la red social científica el fruto de su trabajo.

Permítaseme nombrar mi conocimiento del Dr. Ricardo Ángel Basílico, desde la temporada de su fecunda actividad académica como Catedrático en la Facultad Nacional de la Patagonia, donde hacía innumerables ocupaciones enlazadas al entender penal.

Siempre y en todo momento he valorado en especial su aptitud para prestar a su red social, donde desempeñaba además de esto el ejercicio de la magistratura, el mucho más prominente nivel académico confrontando las adversidades propias de la distancia, con lo que frecuentemente todo –desde lo nimio hasta lo esencial– resulta mucho más duro.

Valga lo que se dijo como una precisa introducción, con las excusas del caso, en tanto que procuraré trasmitir al lector, por lo menos en forma de adelanto, aquello que me generó el leer la obra por vez primera. Para esto, habré de objetivar mis comentarios en todo lo que me fuera viable, al emprender las cuestiones jurídicas.

II. Siempre y en todo momento es fundamento de satisfacción la presentación de una exclusiva obra jurídica. Supone arrimar al planeta del derecho, novedosas ideas sobre uno o múltiples temas. Pero asimismo un libro acerca a los que leen a la reflexión razonada de los temas que se sugieren. Evidentemente, asimismo a la disidencia conceptual, al espíritu crítico y al desarrollo del derecho como ciencia.

Pero alén de los sobrados méritos propios de la obra, es imposible pasar por prominente que la publicación de un libro sobre temas de la parte particular, es fundamento de especial reconocimiento.

Es que nuestra dogmática penal precisa de indagaciones serias como la presente sobre los delitos particularmente, puesto que, en contraste a lo que sucede hoy en día con los trabajos de la parte general, no se registran adelantos significativos en la interpretación doctrinaria de las clases penales.

El tema escogido, admito, me motivó de forma positiva desde un primer instante, por el hecho de que el delito de Abandono de Personas es –en mi entender– entre las figuras mucho más complicadas que muestra la parte particular y pues su estudio nos transporta –constantemente–, siempre, al examen de cuestiones jurídicas de manera directa enlazadas a la parte general.

Los autores, conocedores de esta problemática, no han ahorrado sacrificios en su investigación y abordaje. Ello se corrobora en el régimen dado al término y contenido del bien jurídico protegido, en el análisis realizado con relación a la composición de los delitos de omisión propia y también indigna y, relacionado a este tópico, al avance de la teoría clásico –y su evolución dogmática– de la situación de garante.

Este análisis realizado por los autores resulta inigualable y revela un conocimiento profundo del marco conceptual de la teoría del delito y de su incesante evolución. Además de esto, se puede ver un manejo certero de los conceptos, sin que para esto se pierdan en consideraciones que serían propias de una obra orientada particularmente a la parte general.

En el primer capítulo de la obra, se hace una ojeada de las particularidades que acepta el bien jurídico protegido en todos los seis episodios que tienen dentro el Título I, Delitos contra la gente», del Libro II del Código Penal.

Esa labor, como comentan, integra el paso inicial para fundamentar las causas por las que decidieron efectuar una investigación pormenorizado de las formas de proceder que tienen dentro el Capítulo VI, habida cuenta de que los delitos de abandono de personas y omisión de auxilio muestran elementos que los ordena a abordarlos desde un chato distinto y especial.

Ello comienza a apreciarse desde el segundo capítulo, instante en el que se ingresa en el análisis detallado del art. 106 del Cód. Penal y donde nace el avance de esos temas que me motivaron al saber el título de la obra, así como el avance teorético que se hace con relación a las distintas posiciones sobre la problemática enlazada al término y contenido del bien jurídico y aquellas similares con los delitos de omisión indigna.

Lo propio sucede en el capítulo designado a la omisión de auxilio.

Aparte de las referencias que, generalmente, se hacen con relación a la legislación equiparada, la obra tiene un añadido de relevancia, en tanto que los episodios III y V están liderados, particularmente, al estudio del régimen que estas formas de proceder reciben en el derecho español. El análisis del abandono de inferiores y también inútiles y la omisión del deber de socorro en esa legislación deja globalizar el saber.

Por último, los autores examinan la viable vinculación que puede producirse entre el asesinato o lesiones por omisión y el delito de abandono de persona en el momento en que resultare la desaparición o grave daño en el cuerpo o en la salud de la víctima y, para esto, antes se aborda la problemática sobre la oportunidad de atribuir un resultado sosprechado en un tipo penal de modo activo a un accionar omisivo que incluye el análisis de un caso de absoluta actualidad, como son los hechos acontecidos en el local «República Cromañón».

III. Predomina asimismo en el artículo el empleo de un lenguaje claro, exacto y completamente comprensible, dotado con el aporte de cantidad considerable de doctrina jurídica, lo que va a dar a la tarea realizada por sus autores un valor que debe resaltarse.

Es que emplear el lenguaje diario en clave de derecho penal conlleva la obligación absoluta de ser taxativo, puesto que sus términos acarrean naturalmente toda suerte de juicios interpretativos, cargados de visible subjetividad, con el popular peligro de vulnerar el principio de legalidad penal.

A ello se añaden los prejuicios latentes en el saber lingüístico de la sociedad, razón por la que hay que un mayor precaución en la descripción de los conceptos que se examinan, lo que los autores sobrepasan con admirable habilidad.

Consecuentemente, destaco de este libro –entre otras muchas cosas– el logro de una especial confluencia entre la especificidad de la materia penal y la nitidez en su transmisión.

De modo tal que cualquier persona que se que se acerque al artículo va a salir enriquecida con su lectura ampliando el abanico de leyentes a alumnos, aun a los noveles.

IV. Como conclusión, esta obra jurídica fué efectuada con un claro sentido crítico y analítico, producto del conocimiento y la experiencia de los autores. Demostraron su indudable aptitud para cubrir temas sin lugar a dudas bien difíciles, haciéndolos ver con la claridad caracteristica de las cosas sencillos.

Este trabajo, del mismo modo, emociona a quien se acerque a él. Los probables leyentes, sean alumnos universitarios, expertos en ejercicio de la abogacía o instructores de Derecho, van a ver extensamente cumplidas sus esperanzas al ojearlo.

Sin lugar a dudas, corresponde augurarle a este libro, en este momento a cargo de los que leen, un futuro promisorio.

En síntesis, bienvenida la obra y bienvenidos todos los que se interesen en su lectura por el hecho de que superará cualquier expectativa que sobre ella tuvieran.

Felicito a los autores y encargo la obra a los que leen, a quienes ahora les forma parte.

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