Crímenes, delitos o graves agresiones ambientales nacionales y también de todo el mundo – Cathedra Juridica

Introducción

A fácil vista se muestran todos los días a lo que nos rodea un sin número de artículos que ingresan a la sociedad o ocupaciones de peligro que han de ser detectadas y controladas por los organismos que corresponden a fin de impedir el daño al ámbito en sentido extenso. O sea, reconocido como verdadero sujeto de derecho al lado de los humanos y no humanos.

En ese sentido, contemplamos la oportunidad de sancionar penalmente en el campo en todo el mundo a las considerables industrias que cometan estos anormales actos, frecuentemente en connivencia con los Estados.

Las graves agresiones ambientales están similares con las formas de proceder humanas y, primordialmente, con las empresariales (como un ejemplo tenemos la posibilidad de refererir las de las ecos mafias, tráfico de fármacos y alimentos peligrosos para la salud, la polución de las aguas, la fumigación con agroquímicos, las cuestiones similares con la extracción de petróleo no usual, hidrocarburos y la minería, por ejemplo) que tienen la posibilidad de perjudicar a pueblos y zonas enteras.

De esta forma ocurrió en las situaciones de Chernobil, Bhopal, Abra pampa, Texaco, Exxon Valdez, Prestige, la Talidomida, el aceite de la colza, el lederpray, la leche adulterada en china, Fukushima y la fumigación con agroquímicos en la Argentina, por nombrar ciertos, que hacen preciso saber si tienen la posibilidad de contemplarse como delitos de todo el mundo, crímenes contra la raza humana o qué localización tienen que tener en el campo en todo el mundo.

Para esto superamos los acuerdos, tratados, convenciones, reglas del derecho de adentro y también en todo el mundo y las teorías que ya están para lograr crear una exclusiva posición aplicable a estas graves formas de proceder como figuras superadoras del derecho de adentro de los países en donde sean cometidas.

Puntualmente, examinamos si tienen la posibilidad de contemplarse a estas como asesinato en masa, delito de guerra o un ataque popularizado o sistemático contra la población civil con probables pretenciones de dañar a las generaciones presentes y futuras por medio de homicidos masivos, persecuciones u otros actos inhumanos de carácter afín que ocasionen intencionalmente enormes sufrimientos o atenten dificultosamente contra la integridad física o la salud psicológica o física.

En síntesis, procuramos investigar la hipótesis de si las situaciones ambientales tienen la posibilidad de o no ser delitos de todo el mundo y cuál ha de ser su alcance más adelante. Asimismo abordamos el inconveniente que se expone sobre la compromiso penal ambiental de las autoridades y inversionistas de las compañías causantes de los hechos que afecten al ámbito y a la raza humana. Y examinamos si es requisito la creación o modificación de los tribunales de todo el mundo que ya están para evaluar estas formas de proceder que afectan a la red social en todo el mundo.

De esa forma avanzamos en una problemática novedosa que está en sus tiempos gracias a que no tiene legislación en todo el mundo concreta y realizamos un extenso régimen para seguir en forma activa y autopoiética en el avance de una novedosa sub-rama del derecho penal clásico, como es el derecho penal ambiental, herramienta primordial del derecho ambiental y que, según verificamos, está íntimamente relacionado con el derecho en todo el mundo penal, los crímenes de lesa humanidad, los conflictos armados y los derechos humanos.

Como cierre, nos semeja oportuno a fin de destacar la relevancia del tema que la tierra “clama por el daño que le provocamos a raíz del empleo poco responsable y del abuso de los recursos que Dios puso en ella”, empieza Francisco en su encíclica (Laudato Sí), donde charla de la ecología como un análisis de la “casa” de todos y solicita compromiso por el “bien común” contra el peligro real de la coche-aniquilación, mientras que critica que “los poderes económicos prosiguen justificando el presente sistema mundial”. Su pedido mucho más claro va en esa línea: “Hago una convidación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo perfecto como nos encontramos creando el futuro del mundo. Requerimos una charla que nos una a todos, pues el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos resultan de interés y nos chocan a todos”.

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